Embárcate en un viaje inolvidable por Egipto, combinando la magia de El Cairo con un crucero excepcional desde Asuán hasta la capital egipcia. Este exclusivo itinerario te permitirá explorar los templos milenarios, las tumbas de faraones y los paisajes del legendario Nilo, mientras disfrutas del confort de un barco de lujo.
- Exclusividad: Un itinerario único con crucero de Asuán a El Cairo, ideal para viajeros exigentes.
- Historia y cultura: Explora templos y tumbas más allá de las rutas convencionales.
- Confort y lujo: Disfruta de un crucero premium con pensión completa.
- Experiencia personalizada: Guías expertos y atención exclusiva desde la llegada a Egipto.
Vive la aventura definitiva en Egipto con este circuito único de 14 días, combinando historia, lujo y paisajes inolvidables.
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Salida en vuelo de línea reguñar de la compañía Egyptair con destino El Cairo. Llegada al aeropuerto internacional de El Cairo. Asistencia por nuestros representantes a través de los trámites de Inmigración, visado y aduanas. Traslado al hotel (zona próxima al aeropuerto). Alojamiento.
Desayuno. A la hora acordada, traslado al aeropuerto para salir en vuelo doméstico con destino Asuán. Llegada y traslado a la motonave. Embarque en nuestro crucero por el Nilo que nos llevará de Asuán hasta El Cairo.
Por la tarde, salida para conocer otro de los monumentos menos visitados, pero no por ello, menos interesantes de Asuán. Se trata del templo de Kalabsha.
A orillas del inmenso lago Nasser, el templo de Kalabsha emerge como un guardián del tiempo. Trasladado piedra a piedra para salvarlo de las aguas que trajo la gran presa de Asuán, este santuario dedicado al dios nubio Mandulis conserva la elegancia de la arquitectura grecorromana y la magia de sus relieves intactos. Caminar entre sus columnas es sentir el eco de los antiguos sacerdotes y contemplar, desde su terraza, la inmensidad del desierto nubio reflejada en las aguas del lago.
Muy cerca, se halla el pequeño templo de Kertassi, que ofrece un contrapunto de delicadeza. Sus columnas coronadas con la imagen de la diosa Hathor y su serenidad frente al horizonte lo convierten en un rincón de belleza íntima, casi secreta. Juntos, Kalabsha y Kertassi forman un conjunto que resume la grandeza y la poesía del Egipto más meridional.
Regreso a la motonave. Cena y alojamiento. Noche a bordo.
Régimen de Pensión Completa a bordo. Salida para realizar la visita en autobús a los templos de Abu Simbel.
Abu Simbel: El legado de Ramsés II y el asombro de la ingeniería antigua
Si opta por la visita a Abu Simbel, se embarcará en un viaje al sur de Egipto, cerca de la frontera con Sudán, para explorar uno de los más grandiosos complejos templarios del país. Los templos de Abu Simbel son una de las maravillas arquitectónicas más impresionantes de Egipto y una obra maestra del antiguo Egipto, famosa por su enorme tamaño y la complejidad de su construcción.
Los templos fueron construidos por el faraón Ramsés II (1279-1213 a.C.), uno de los faraones más poderosos y destacados del Imperio Nuevo. El complejo consta de dos templos: El Gran Templo de Ramsés II y El Templo de Nefertari, dedicado a la esposa favorita de Ramsés II, Nefertari.
El Gran Templo de Ramsés II es una de las estructuras más famosas de Egipto, esculpido directamente en la roca y con cuatro estatuas colosales del propio Ramsés II que se alzan en la entrada, cada una de ellas de 20 metros de altura. Estos colosos representan la grandeza del faraón y fueron diseñados para impresionar a los visitantes y a los enemigos del faraón. Dentro del templo, los relieves narran las victorias militares de Ramsés II, incluidas las batallas de Kadesh, una de las más conocidas, en la que Ramsés II reclamó la victoria sobre los hititas.
El Templo de Nefertari, dedicado a la esposa de Ramsés II, es igualmente impresionante, aunque de menor tamaño. En él, las figuras de Ramsés II y Nefertari se muestran a menudo en igual tamaño, lo que refleja el gran respeto y amor del faraón por su esposa. Los templos fueron originalmente construidos para estar alineados con los movimientos del sol, de modo que, dos veces al año (el 22 de febrero y el 22 de octubre), los rayos del sol iluminan las estatuas de Ramsés II en el interior del templo, un fenómeno único que ha fascinado a los arqueólogos y turistas durante siglos.
La verdadera maravilla de los templos de Abu Simbel es que, en la década de 1960, fueron desmontados y trasladados a su ubicación actual debido a la construcción de la Presa de Aswan y la creación del Lago Nasser, que amenazaba con sumergir los templos. El proyecto de reubicación fue una hazaña de ingeniería monumental que permitió preservar este tesoro para las futuras generaciones.
Regreso a Asuán para el almuerzo a bordo. Por la tarde realizaremos un bonito paseo en faluca alrededor de la Isla Kitchener, del Jardín Botánico, con la vista panorámica del Mausoleo del Agha Khan. Cena en nuestro crucero por el Nilo. Noche a bordo.
Régimen de pensión completa a bordo. Este día está dedicado a explorar algunos de los lugares más emblemáticos de Aswan, una de las ciudades más históricas y hermosas de Egipto. En este recorrido, visitaremos la Presa de Aswan, el Templo de Philae y el Museo Nubio, tres de los principales tesoros de la región que nos permiten sumergirnos en la fascinante historia de Egipto y Nubia.
La Presa de Aswan: Monumento de ingeniería y transformación
La Presa de Aswan es una de las maravillas de la ingeniería moderna en Egipto y un testimonio del poder humano para controlar y aprovechar las fuerzas de la naturaleza. Esta monumental estructura, que data de mediados del siglo XX, se encuentra en el río Nilo, y fue construida para regular el flujo de agua del Nilo, lo que ha permitido controlar las inundaciones estacionales, generar electricidad y asegurar un suministro constante de agua para la agricultura en el país.
La construcción de la Presa Alta de Aswan, que se completó en 1970, fue uno de los proyectos de infraestructura más importantes de Egipto, y su impacto fue fundamental para la economía y el desarrollo del país. La presa es un emblema de los esfuerzos egipcios para modernizar el país en el siglo XX y asegurarse de que el Nilo, la fuente de vida del país, fuera gestionado de manera eficaz. La vista panorámica de la presa, el lago Nasser y las vastas llanuras que se extienden hacia el horizonte es impresionante y proporciona una perspectiva única sobre el poder y la magnitud de la obra.
En las cercanías de la presa, también podremos ver el Lago Nasser, uno de los lagos artificiales más grandes del mundo, que se formó como resultado de la construcción de la presa y es vital para la agricultura egipcia.
Templo de Philae: Un oasis de belleza y espiritualidad
Tras visitar la presa, nos dirigiremos al Templo de Philae, uno de los sitios más emblemáticos de Egipto y un lugar cargado de misterio y belleza. Este templo está dedicado a Isis, la diosa egipcia del amor, la maternidad y la magia, y se encuentra en la isla de Philae, ubicada en el Lago Nasser, cerca de la presa de Aswan.
El Templo de Philae fue originalmente erigido en la dinastía Ptolemaica (332-30 a.C.), pero la mayoría de las estructuras actuales fueron construidas por los romanos. Este templo fue un importante centro de culto durante miles de años, y es famoso por su arquitectura delicada y sus hermosos relieves, que incluyen escenas de la diosa Isis, el faraón Ptolomeo XII, y los rituales religiosos que se llevaban a cabo en honor a la diosa.
Lo que hace único a este templo es su ubicación: fue desplazado de su ubicación original en la isla de Philae en la década de 1970, debido a la creación del Lago Nasser tras la construcción de la presa. El templo fue cuidadosamente desmantelado y reconstruido en la cercana isla de Agilkia, donde aún conserva su majestuosidad. La vista del templo reflejado en las aguas del lago crea una atmósfera mágica, y caminar entre las columnas y los santuarios del templo ofrece una sensación única de estar viajando atrás en el tiempo, en un lugar de devoción y poder.
Museo Nubio: Un viaje al corazón de la cultura nubia
Por la tarde, nos dirigiremos al Museo Nubio, un museo fascinante que se encuentra en Aswan, y que nos ofrece una inmersión profunda en la rica historia y cultura de los pueblos nubios que han habitado la región sur de Egipto y el norte de Sudán desde tiempos antiguos.
El Museo Nubio fue inaugurado en 1997 y está dedicado a preservar y promover la historia y las tradiciones de la Nubia, una región situada a lo largo del Nilo, que abarca el sur de Egipto y el norte de Sudán. La colección del museo incluye una impresionante variedad de artefactos nubios que datan desde el periodo prehistórico hasta la época islámica, incluidos esculturas, piedras inscritas, joyas, utensilios cotidianos y tumbas antiguas.
Una de las exposiciones más destacadas del museo es su colección de arte y objetos de las antiguas civilizaciones nubias, que muestra la influencia que la Nubia tuvo sobre el antiguo Egipto. También se pueden ver piezas de la dinastía XXV, una dinastía nubia que gobernó Egipto, así como exhibiciones sobre los templos de Abu Simbel y el desplazamiento de los monumentos nubios debido a la construcción de la presa de Aswan. Este museo es esencial para comprender la importancia de la Nubia en la historia egipcia y cómo las culturas nubias y egipcias estuvieron profundamente conectadas durante milenios.
Además de su impresionante colección arqueológica, el museo también tiene una hermosa vista del Nilo, y es un excelente lugar para reflexionar sobre la rica diversidad cultural de la región.
Navegación hacia Kom Ombo.
Por la tarde, el crucero arriba a Kom Ombo, un lugar de gran importancia religiosa en la antigüedad, donde se encuentra uno de los templos más singulares del país: el Templo de Sobek y Haroeris. Construido en la época ptolemaica (siglos II y I a.C.), este templo es único en Egipto por su estructura simétrica y dual, dedicada a dos deidades distintas:
El templo de Kom Ombo se caracteriza por su diseño perfectamente simétrico, con dos entradas, dos patios, dos salas hipóstilas y dos santuarios paralelos, uno para cada dios. En su interior, destacan los relieves que representan a los faraones realizando ofrendas y las imágenes de instrumentos quirúrgicos talladas en la piedra, lo que sugiere que este lugar también funcionaba como un centro de sanación en la antigüedad.
Junto al templo se encuentra el Museo del Cocodrilo, donde se exhiben momias de cocodrilos descubiertas en la zona, junto con estatuillas y relieves que muestran la importancia de estos animales en la mitología egipcia.
Navegación hacia Edfu. Noche a bordo.
* La visita al templo de Kom Ombo, uede que se realice al día siguiente por la mañana (dependiendo de la hora que llegue el crucero a Kom Ombo).
Régimen de Pensión Completa. El amanecer sobre el Nilo anuncia otro día de descubrimientos en este viaje fascinante por Egipto. Tras un delicioso desayuno a bordo y con el río aún envuelto en la neblina matutina, la primera parada del día nos lleva a uno de los templos mejor conservados del país: el majestuoso Templo de Horus en Edfu.
El Templo de Horus en Edfu: La Fortaleza del Dios Halcón
Ubicado en la orilla occidental del Nilo, Edfu fue una ciudad de gran relevancia en la época faraónica y el centro de culto del dios Horus, el halcón divino asociado a la protección y el poder real. Su templo, construido durante la dinastía ptolemaica entre los años 237 y 57 a.C., es el segundo templo más grande de Egipto y, gracias a haber estado sepultado bajo la arena durante siglos, se encuentra extraordinariamente bien conservado.
Este imponente santuario, dedicado a Horus de Behedet, destaca por su monumental pórtico de entrada, flanqueado por dos colosales estatuas de granito negro que representan al dios halcón. La fachada está cubierta de relieves con inscripciones jeroglíficas y escenas de la lucha entre Horus y Seth, su tío y enemigo mortal.
Al recorrer su interior, se accede a una gran sala hipóstila con columnas decoradas con motivos vegetales y relieves que narran el mito de Horus vengando la muerte de su padre, Osiris. En el santuario principal, en la parte más profunda del templo, se encuentra el pedestal donde antiguamente se situaba la barca sagrada de Horus, utilizada en las ceremonias religiosas.
Uno de los momentos más esperados de la visita es la oportunidad de ver el relieve del festival del "Triunfo de Horus", que representa la recreación simbólica de la batalla entre Horus y Seth, una celebración que se realizaba anualmente en este templo y que congregaba a fieles y sacerdotes en una gran procesión.
Tras explorar este tesoro arquitectónico, regresamos al barco para continuar nuestra travesía por el Nilo.
A medida que la motonave avanza rumbo al norte, se disfruta de la serenidad del paisaje del Nilo, con sus palmerales, campos de cultivo y pequeñas aldeas que parecen detenidas en el tiempo. La siguiente parada es Esna, una ciudad famosa por su esclusa, una estructura hidráulica fundamental para permitir la navegación entre los distintos niveles del río.
Aquí, los pasajeros tienen la oportunidad de presenciar un espectáculo fascinante, mientras el barco entra en la esclusa y es elevado o descendido por la fuerza del agua, en un proceso que dura aproximadamente media hora. Es una experiencia única, ya que la navegación a través de Esna es esencial para todos los cruceros que recorren el Nilo.
Tras cruzar la esclusa, el crucero continúa su trayecto hacia Luxor, la antigua ciudad de Tebas, la gloriosa capital del Egipto faraónico durante el Imperio Nuevo. A medida que nos acercamos, la silueta de los templos de Luxor y Karnak se empieza a perfilar en el horizonte, anunciando la llegada a uno de los destinos más espectaculares de todo el viaje.
Al anochecer, el barco atraca en Luxor, donde se disfruta de una noche a bordo en un entorno mágico, rodeado por la grandeza de los monumentos milenarios. La jornada siguiente promete más descubrimientos con la visita a la Necrópolis de Tebas y los templos de Luxor y Karnak, verdaderas joyas del Antiguo Egipto.
Régimen de pensión completa a bordo. Con los primeros rayos del sol iluminando el majestuoso paisaje del Nilo, nos embarcamos en una de las jornadas más emocionantes del viaje: la exploración de la Necrópolis de Tebas, situada en la orilla occidental del río, frente a la actual ciudad de Luxor. Este vasto complejo funerario fue el lugar de descanso eterno de los grandes faraones y nobles del Imperio Nuevo (1550-1070 a.C.), un sitio impregnado de misterio, historia y asombrosas obras de arte talladas en la roca.
Nuestro recorrido comienza en el famoso Valle de los Reyes, un enclave mítico donde los faraones del Imperio Nuevo eligieron ser enterrados en tumbas excavadas en la montaña, en lugar de las tradicionales pirámides. Este valle alberga más de 60 tumbas, muchas de ellas ricamente decoradas con relieves y pinturas que narran el viaje de los monarcas hacia la eternidad.
Uno de los ejemplos más impresionantes es la tumba de Ramsés VI (KV9), famosa por sus relieves detallados que representan escenas del "Libro de los Muertos". También destaca la tumba de Seti I (KV17), considerada una de las más bellas y mejor conservadas, con colores vibrantes que han resistido el paso de los milenios (entrada no incluida, se puede pagar en destino).
Otra interesante tumba es, quizás la más famosa, la tumba de Tutankamón (KV62), descubierta en 1922 por Howard Carter (entrada no cincluida, se paga a parte). Aunque es más modesta en tamaño que otras, su importancia radica en que fue hallada casi intacta, con un tesoro funerario que incluía la icónica máscara dorada del joven faraón.
A pocos kilómetros del Valle de los Reyes se encuentra el Valle de las Reinas, donde descansan las esposas, princesas y algunos príncipes de la realeza egipcia. Aunque contiene más de 90 tumbas, la más espectacular es sin duda la de Nefertari (QV66), la esposa favorita de Ramsés II. Esta tumba es considerada una obra maestra del arte egipcio, con frescos de colores vibrantes y escenas de la reina junto a los dioses, asegurando su paso a la vida eterna (esta tumba está cerrada actualmente).
Continuamos nuestra ruta hacia el imponente Templo de Hatshepsut, también conocido como Deir el-Bahari. Este impresionante complejo fue mandado construir por la única mujer que gobernó Egipto con plenos poderes faraónicos: Hatshepsut (1479-1458 a.C.), una reina que desafió las normas de su tiempo y gobernó con gran sabiduría y prosperidad.
El templo, construido en tres terrazas escalonadas que se integran perfectamente con la montaña, es un ejemplo excepcional de la arquitectura egipcia. Sus relieves narran la historia de la expedición a la Tierra de Punt, un antiguo reino comercial con el que Egipto mantenía relaciones, y donde se obtenían riquezas como incienso, ébano y animales exóticos. También se pueden ver inscripciones que describen el origen divino de Hatshepsut, quien se hacía representar con atributos masculinos para legitimar su reinado.
Desde la terraza superior del templo se disfruta de una vista panorámica espectacular del Valle de los Reyes y del desierto que se extiende hasta el Nilo, un paisaje que no ha cambiado en miles de años.
Antes de regresar al crucero, nos detenemos ante los Colosos de Memnón, dos gigantescas estatuas de piedra que representan al faraón Amenhotep III (1386-1349 a.C.), quien gobernó en la época de mayor esplendor de Egipto.
Originalmente, estas estatuas formaban parte del templo funerario más grande construido en Egipto, aunque hoy en día solo quedan estas colosales figuras de 18 metros de altura. En la antigüedad, uno de los colosos emitía un sonido al amanecer, fenómeno que los griegos interpretaron como la "voz de Memnón", un héroe mitológico.
Por la tarde, visita a dos de los templos más imponentes y emblemáticos del Antiguo Egipto: Karnak y Luxor, joyas arquitectónicas que nos transportan al esplendor de la antigua Tebas, la capital del Imperio Nuevo. Estos templos, dedicados al culto de los dioses y a la glorificación de los faraones, constituyen uno de los complejos religiosos más grandes y mejor conservados del mundo.
Ubicado en la orilla oriental del Nilo, el Templo de Karnak no es solo un templo, sino un colosal complejo religioso que se desarrolló a lo largo de más de 2.000 años, desde la XI Dinastía (alrededor del 2000 a.C.) hasta la época ptolemaica. Fue el centro del culto al dios Amón-Ra, el principal dios de Tebas, y el lugar donde los faraones querían dejar su huella en la historia.
Al entrar en Karnak, nos recibe la Avenida de las Esfinges con cabeza de carnero, que antiguamente conectaba este templo con el de Luxor. Su función era proteger el recinto sagrado y simbolizar la fuerza del dios Amón.
Dentro del templo, encontramos la Sala Hipóstila, un espacio que impresiona por sus 134 columnas gigantescas dispuestas en 16 filas, algunas de hasta 23 metros de altura. Este bosque de columnas, cubierto de inscripciones jeroglíficas y relieves que narran victorias militares y ofrendas a los dioses, es una de las estructuras más sobrecogedoras del Antiguo Egipto.
Más adelante, llegamos al santuario de Amón-Ra, el área más sagrada del templo, donde solo el faraón y los sacerdotes podían ingresar. También destacan el Obelisco de Hatshepsut, el más alto de Egipto con casi 30 metros de altura, y el enigmático Lago Sagrado, utilizado en ceremonias religiosas y purificaciones rituales.
Karnak era el escenario de la espectacular Fiesta de Opet, en la que la estatua de Amón-Ra era trasladada en procesión hasta el Templo de Luxor, recreando la unión divina entre el dios y el faraón.
Siguiendo la histórica Avenida de las Esfinges, que ha sido recientemente restaurada, llegamos al Templo de Luxor, otro de los monumentos más icónicos de Egipto. Fue construido principalmente por Amenhotep III (1390-1352 a.C.) y embellecido por faraones posteriores, como Ramsés II, quien añadió la monumental fachada con dos imponentes estatuas suyas y un obelisco (su gemelo se encuentra hoy en la Plaza de la Concordia en París).
A diferencia de Karnak, que era un gran centro religioso, el Templo de Luxor estaba dedicado a la celebración de la coronación de los faraones y a la conexión entre el rey y la divinidad. En su interior, encontramos impresionantes relieves de Amenhotep III y Ramsés II, columnas colosales y la capilla de Alejandro Magno, quien dejó su huella en la expansión del templo durante la época greco-romana.
Un detalle fascinante es que en una parte del templo se encuentra la mezquita de Abu el-Haggag, construida sobre las ruinas faraónicas y que todavía sigue en funcionamiento, lo que hace de Luxor un sitio donde la historia antigua y la moderna conviven de manera única.
Tras maravillarnos con la grandeza de estos templos, regresamos a la motonave. La jornada concluye con una cena a bordo mientras el barco permanece atracado en Luxor, la ciudad que los antiguos egipcios consideraban "la morada de los dioses".
Régimen de pensión completa a bordo.
Dejamos atrás Luxor y emprendemos la navegación hacia el norte, rumbo a Quena, una ciudad poco visitada por los circuitos turísticos tradicionales, pero con un enorme valor arqueológico e histórico. Mientras el barco avanza, disfrutamos del paisaje idílico del Nilo, con sus orillas bordeadas de palmerales, cultivos de caña de azúcar y pequeños pueblos donde la vida parece seguir el mismo ritmo desde tiempos faraónicos.
Por la tarde, visita a uno de los templos mejor conservados y más enigmáticos del Antiguo Egipto: el Templo de Dendera, dedicado a la diosa Hathor, deidad del amor, la belleza, la música, la maternidad y la alegría. Situado en la ribera occidental del Nilo, a unos 60 km al norte de Luxor, este santuario se encuentra en un estado de conservación excepcional y ofrece una visión impresionante del esplendor arquitectónico y religioso de la época ptolemaica y romana.
El complejo de Dendera cubre una extensión de 40.000 m² y está rodeado por un muro de adobe. Aunque el templo actual fue construido durante la dinastía Ptolemaica (332-30 a.C.), sus cimientos datan del Reino Antiguo, lo que lo convierte en un testimonio vivo de la evolución religiosa y arquitectónica de Egipto a lo largo de los siglos.
Al cruzar la entrada monumental, nos recibe el gran pilono, decorado con relieves de los faraones ptolemaicos haciendo ofrendas a Hathor. Una de las características más distintivas del templo es su fachada con 24 columnas con capiteles en forma de cabeza de Hathor, adornadas con orejas de vaca, símbolo de la diosa.
El interior del templo nos sumerge en un mundo de mitología y astronomía. En su sala hipóstila, encontramos techos ricamente decorados con representaciones de la diosa Nut, la divinidad del cielo, tragándose el sol al anochecer y dándolo a luz al amanecer. Estos relieves simbolizan el ciclo de la vida, la muerte y la resurrección, conceptos fundamentales en la cosmovisión egipcia.
Uno de los mayores tesoros de este templo es el Zodiaco de Dendera, un relieve astronómico que representa las constelaciones y los signos zodiacales según la visión del Antiguo Egipto. Originalmente ubicado en el techo de una de las capillas, este impresionante mapa celeste fue trasladado a Francia en el siglo XIX y hoy se exhibe en el Museo del Louvre. No obstante, en el templo aún se puede admirar una reproducción fiel de esta obra maestra, que ha sido objeto de estudios y teorías sobre el conocimiento astronómico de los egipcios.
Otro de los aspectos más intrigantes del templo son sus cripta subterránea y relieves enigmáticos. En una de las salas, encontramos grabados conocidos como la "Bombilla de Dendera", figuras que algunos han interpretado como una representación de antiguas lámparas eléctricas, mientras que otros consideran que simbolizan la energía cósmica y el poder divino.
Además, la estructura cuenta con una escalera en espiral que conduce a la terraza del templo, desde donde los sacerdotes realizaban ceremonias astronómicas y observaciones del cielo. Desde esta altura, podemos apreciar una vista panorámica del complejo, con restos de otras estructuras religiosas y capillas dedicadas a Isis y Osiris.
Tras esta inmersión en la espiritualidad y el conocimiento del Antiguo Egipto, regresamos a la motonave para continuar nuestro viaje hacia Naga Hammadi, navegando por el Nilo y contemplando el paisaje fluvial con sus palmerales, campos de cultivo y aldeas tradicionales.
Naga Hammadi es una ciudad con una rica historia, famosa por el descubrimiento en 1945 de la Biblioteca de Naga Hammadi, una colección de textos gnósticos escritos en copto, que arrojaron nueva luz sobre las creencias religiosas de los primeros siglos del cristianismo.
La navegación nos permite relajarnos en la cubierta, disfrutar de la tranquilidad del río y prepararnos para la siguiente etapa de nuestro recorrido.
Finalizamos la jornada con una cena a bordo bajo el cielo estrellado del desierto egipcio. La quietud del Nilo y la brisa nocturna crean un ambiente mágico, perfecto para reflexionar sobre los secretos que hemos descubierto en el Templo de Dendera y prepararnos para la siguiente aventura en nuestro viaje por la tierra de los faraones.
Régimen de pensión completa a bordo.
El día comienza con una de las visitas más fascinantes y espirituales del viaje: el Templo de Abydos, un lugar sagrado en el Antiguo Egipto y uno de los centros de culto más importantes de la civilización faraónica. Considerado como la "Meca del Antiguo Egipto", Abydos era el lugar de peregrinación por excelencia, ya que se creía que allí estaba la tumba del dios Osiris, señor del más allá y juez de las almas.
El complejo de Abydos alberga varios templos, pero el más importante es el Templo de Seti I, una joya arquitectónica construida por el faraón Seti I (1294-1279 a.C.) y continuada por su hijo, el célebre Ramsés II. Este templo es un ejemplo sublime del arte egipcio en su máximo esplendor, con relieves finamente esculpidos y una iconografía que revela la grandeza de la dinastía XIX.
Destacados del Templo de Abydos:
- Lista Real de Abydos: Uno de los elementos más valiosos del templo es la Tabla de los Reyes de Abydos, un registro histórico único que enumera los nombres de 76 faraones, desde Menes (el primer faraón de Egipto) hasta Seti I, excluyendo a aquellos considerados usurpadores o herejes, como Akenatón.
- El Santuario de Osiris: Abydos fue un centro de culto a Osiris, dios de la resurrección y la vida después de la muerte. Se creía que quien realizara un peregrinaje a este templo garantizaba su renacimiento en el Más Allá. En la parte más profunda del templo, se encuentra el Osireion, una estructura subterránea que algunos han asociado con la tumba simbólica de Osiris.
? Los Relieves de Seti I: En comparación con los relieves de Ramsés II, los de Seti I son de una delicadeza y perfección inigualables. Aquí podemos observar escenas de ofrendas a los dioses, ceremonias religiosas y rituales de purificación esculpidos con un realismo impresionante.
- El Estilo Artístico de Abydos: Mientras que la parte construida por Seti I representa la cúspide del arte egipcio con sus detalles refinados y proporciones armoniosas, la sección terminada por Ramsés II muestra un arte más robusto, con relieves menos delicados pero de mayor impacto visual, reflejando el inicio de un estilo más monumental y menos detallado.
Abydos no solo fue un centro de culto, sino también un lugar lleno de enigmas. Algunos investigadores han señalado la presencia de inscripciones y jeroglíficos en sus muros que parecen representar formas de transporte futuristas, como helicópteros y aviones. Aunque estas imágenes se deben en realidad a superposiciones de antiguos jeroglíficos, han dado lugar a teorías fascinantes sobre los conocimientos avanzados de los egipcios.
Otro de los grandes misterios de Abydos es el Osireion, una estructura que algunos consideran mucho más antigua que el templo de Seti I. Su diseño, con grandes bloques de piedra y una disposición similar a la del Templo del Valle de Guiza, ha llevado a algunos arqueólogos a especular que podría tratarse de una construcción de una civilización anterior.
Después de esta inmersión en la historia y los misterios de Abydos, regresamos a bordo para continuar nuestra navegación hacia Sohag, una ciudad situada en la ribera occidental del Nilo y poco visitada por los turistas, lo que nos permite descubrir el Egipto más auténtico y tradicional.
Durante la travesía, disfrutaremos de la tranquilidad del Nilo, observando la vida cotidiana a lo largo de sus orillas: campesinos cultivando los fértiles campos, niños jugando en la orilla y pequeñas embarcaciones navegando por las aguas del río sagrado.
La navegación nos brinda un momento de descanso y reflexión, una oportunidad para sumergirnos en la belleza del paisaje y revivir en nuestra mente las maravillas del Templo de Abydos.
Régimen de pensión completa a bordo. Hoy, el viaje nos transporta a través de las aguas sagradas del Nilo en dirección a Tel El Amarna, un enclave histórico de gran relevancia en la historia del Antiguo Egipto. Durante la travesía, los viajeros podrán relajarse a bordo mientras contemplan el paisaje que ha permanecido inalterado durante milenios: aldeas agrícolas, extensos campos de cultivo y escenas de la vida cotidiana en las orillas del Nilo, que nos permiten conectar con la esencia más auténtica de Egipto. A lolargo de la travesía se ve en el margen derercho del Nilo el bonito monasterio del Príncipe Teodoro.
La navegación nos brinda una oportunidad de reflexión sobre la fascinante historia de Akenatón y su ciudad perdida.
A bordo, los viajeros podrán relajarse en la cubierta, disfrutando del atardecer sobre el Nilo, mientras el barco avanza suavemente por las aguas milenarias que han sido testigos de la grandeza y los misterios de Egipto.
La jornada culmina con una cena en el barco y una noche bajo el cielo estrellado del desierto egipcio, preparándonos para la siguiente etapa de este inolvidable viaje.
Régimen de pensión completa a bordo.
Hoy nos adentramos en una de las páginas más enigmáticas y fascinantes de la historia egipcia: la ciudad de Akhetatón, construida por el faraón Akhenatón en su ambicioso intento de reformar la religión y centralizar el culto en la adoración exclusiva de Atón, el disco solar. Posteriormente, cruzaremos el Nilo para descubrir los vestigios de la antigua Ashmunin, centro de culto del dios Thot, y nos maravillaremos con las intrigantes tumbas grecorromanas de Tuna El Gabal, hogar de millones de momias de ibis y babuinos, así como de la legendaria tumba de Isadora.
Nuestra jornada comienza con la visita a las ruinas de Akhetatón, la ciudad efímera fundada por el faraón Akhenatón (1353-1336 a.C.), esposo de Nefertiti y padre de Tutankamón. Este gobernante es célebre por haber instaurado el primer culto monoteísta de la historia, abandonando la veneración a los dioses tradicionales de Egipto en favor de Atón, el dios solar.
Para llevar a cabo su reforma, Akhenatón ordenó la construcción de una ciudad completamente nueva en una zona desértica e inhabitada, con la intención de alejarse de la influencia de los poderosos sacerdotes de Amón en Tebas. El resultado fue una capital única, con templos abiertos al sol, palacios de diseño innovador y una arquitectura diferente a la de otras ciudades egipcias.
Sin embargo, tras la muerte de Akhenatón, su sucesor Tutankamón restauró el culto a los antiguos dioses y Akhetatón fue abandonada y destruida, convirtiéndose en una ciudad olvidada durante siglos.
- Las Tumbas de los Nobles: Excavadas en los acantilados del desierto, estas tumbas pertenecían a los altos funcionarios de Akhenatón y contienen relieves únicos en los que el faraón y su familia aparecen adorando a Atón. La representación artística aquí es radicalmente distinta al arte egipcio tradicional, con figuras estilizadas y escenas más realistas.
- Las Estelas Fronterizas: Grandes inscripciones talladas en la roca que delimitaban los límites de la ciudad y contenían decretos de Akhenatón sobre la devoción exclusiva a Atón.
- El Gran Templo de Atón: A diferencia de los templos egipcios tradicionales, que eran oscuros y cerrados, este santuario estaba completamente abierto al sol, simbolizando la omnipresencia del dios Atón.
- El Palacio Real: Residencia de Akhenatón y Nefertiti, decorado con frescos vibrantes y patios abiertos al cielo, en los que se llevaban a cabo ceremonias religiosas y asuntos de Estado.
Tras la visita a Akhetatón, cruzamos el Nilo hacia su orilla occidental para descubrir los vestigios de Ashmunin, un centro de culto dedicado al dios Thot, divinidad de la sabiduría, la escritura y la magia, representado como un ibis o un babuino.
Este templo, que en la antigüedad fue un importante lugar de peregrinación, más tarde fue convertido en iglesia cristiana durante la era copta, lo que muestra la transformación religiosa que Egipto experimentó a lo largo de los siglos.
* La visita a esta zona arqueológica está sujeta a que las autoridades egipcias mantengan la zona abierta al público, ya que algunas temporadas permanece cerrada.
Nuestra exploración continúa en Tuna El Gabal, una necrópolis que alberga algunos de los hallazgos más intrigantes de Egipto, destacando por su vínculo con la cultura grecorromana y el sincretismo religioso.
- La Tumba de Isadora: Este mausoleo guarda la historia trágica de Isadora, una joven de la época grecorromana que murió ahogada en el río Nilo. Su historia de amor y muerte fue tan conmovedora que sus padres la embalsamaron y la colocaron en un sarcófago con una inscripción en griego que cuenta su triste destino.
- La Cripta de las Momias de Ibis y Babuinos: Durante las excavaciones de los años 30, se descubrieron más de dos millones de momias de ibis, las aves sagradas del dios Thot, junto con restos de babuinos momificados, que también eran considerados animales sagrados en su culto. Este hallazgo es una de las mayores concentraciones de momias de animales en todo Egipto.
- Las Catacumbas Subterráneas: Estos pasadizos subterráneos servían como cementerio colectivo para los devotos del dios Thot, extendiéndose por kilómetros en el subsuelo.
Tras esta jornada repleta de historia y descubrimientos, regresamos a la motonave para disfrutar de la cena y descansar a bordo, navegando hacia nuestro siguiente destino.
La noche en el Nilo ofrece un espectáculo inigualable: el reflejo de la luna sobre las aguas, el sonido del viento entre las palmeras y la sensación de viajar en el tiempo, reviviendo la grandeza de las civilizaciones que florecieron a orillas de este río inmortal.
Régimen de pensión completa a bordo. Hoy nos adentraremos en una de las joyas arqueológicas menos conocidas pero extraordinarias del antiguo Egipto: Beni Hassan, una necrópolis excavada en la roca que alberga las impresionantes tumbas de los príncipes y gobernadores del Imperio Medio (c. 2050-1710 a.C.).
Tras la visita, regresaremos a nuestra motonave para continuar nuestra travesía fluvial por el Nilo, disfrutando de la navegación hacia Beni Mazar y luego hacia Beni Suef, donde pasaremos la noche a bordo.
Ubicada en la ribera oriental del Nilo, Beni Hassan es un conjunto funerario único que ofrece una visión detallada de la vida en Egipto durante el Reino Medio, un periodo de transición entre el esplendor del Imperio Antiguo y la grandeza del Imperio Nuevo. A diferencia de las tumbas monumentales de los faraones en el Valle de los Reyes, aquí encontramos los sepulcros de los nomarcas (gobernadores locales), quienes gozaban de un alto nivel de autonomía y poder político.
Excavadas en un acantilado de piedra caliza, las tumbas de Beni Hassan destacan por sus frescos vibrantes y sus inscripciones detalladas, que revelan escenas de la vida cotidiana, la guerra, el comercio y las costumbres de la época.
- Tumba de Amenemhat (BH2): También conocida como la tumba de Ameni, este impresionante sepulcro perteneció a un gobernador del nomo del Oryx, una de las divisiones administrativas del Egipto Medio. Sus murales detallan la vida militar, con escenas de entrenamiento de soldados y el uso de arcos y flechas, lo que sugiere la importancia del ejército en este periodo.
- Tumba de Khnumhotep II (BH3): Una de las tumbas más famosas, perteneciente a un alto funcionario bajo los faraones Amenemhat II y Sesostris II. Aquí se encuentra una de las representaciones más icónicas de Beni Hassan: una caravana de asiáticos (probablemente cananeos o hicsos) que llegaron a Egipto, lo que refleja los contactos comerciales y migraciones en la región.
- Tumba de Baqet III (BH15): En este sepulcro se observan fascinantes escenas de lucha y entrenamiento físico, con representaciones de diferentes estilos de lucha que algunos consideran los primeros registros de un arte marcial en la historia.
- Tumba de Khety (BH17): Ilustra la vida agrícola y la administración de recursos, mostrando actividades como la caza, la pesca, el pastoreo y la construcción de barcos.
Testimonio del Imperio Medio: Mientras que la mayoría de los viajeros se centran en el Imperio Nuevo, Beni Hassan nos permite comprender un periodo menos conocido pero crucial en la evolución de Egipto.
Tumbas con escenas únicas: A diferencia de los templos o tumbas reales, aquí vemos representaciones realistas de la vida cotidiana, el comercio y la guerra.
Prueba del contacto con otros pueblos: La presencia de asiáticos en las pinturas sugiere intercambios culturales y comerciales con pueblos de Oriente Medio.
Innovaciones arquitectónicas: Las tumbas de Beni Hassan introducen elementos como columnas protodóricas, que serían la base del desarrollo de la arquitectura en la Grecia Clásica siglos después.
Tras esta fascinante visita, regresaremos a nuestra motonave para continuar la travesía hacia Beni Mazar, disfrutando de la navegación por el Nilo y el espectacular paisaje del valle egipcio.
Más tarde, la embarcación seguirá su curso hasta Beni Suef, para continuar hacia El Cairo.
Las aguas del Nilo siguen siendo testigos silenciosos de miles de años de historia, y en cada tramo de nuestra travesía, descubrimos nuevas huellas de la grandeza del antiguo Egipto.
Tras el desayuno, nos dirigiremos a la Meseta de Guiza, donde se alzan las tres pirámides más famosas del mundo, Keops, Kefrén y Micerinos. Admiraremos la Gran Pirámide de Keops (entrada al interior no incluida), la única maravilla del mundo antiguo aún en pie, así como la Esfinge y el Templo del Valle de Kefrén, símbolos eternos del esplendor faraónico.
Después del almuerzo, visitaremos el Gran Museo Egipcio (GEM), el mayor museo arqueológico del mundo dedicado a una sola civilización. La visita incluye el atrium, con la estatua de Ramsés II, la imponente escalinata monumental y unas 50.000 piezas únicas distribuidas en galerías temáticas, de entre sus más de 100.000 piezas que posee en sus almacenes. Entre sus joyas más destacadas se encuentran la Sala del Tesoro de Tutankhamón y la espectacular Barca Solar de Keops, ambas ya abiertas al público.
Al finalizar, habrá tiempo libre para pasear por el puente peatonal que conecta el museo con la meseta de Guiza, símbolo arquitectónico de la unión entre el pasado y el presente de Egipto. Regreso al hotel y alojamiento.
Tras el desayuno, salida para explorar la riqueza cultural e histórica de El Cairo. La jornada se inicia con la visita al Museo Nacional de la Civilización Egipcia (NMEC), uno de los museos más modernos del país, que ofrece una perspectiva cronológica y temática de las distintas etapas de la civilización egipcia. Entre sus salas más destacadas se encuentra la famosa Sala de las Momias Reales, donde reposan 22 faraones y reinas del Antiguo Egipto. El museo también alberga piezas únicas de la vida cotidiana, arte, medicina, escritura y religión a lo largo de más de 5.000 años de historia. Tras el almuerzo en un restaurante local, nos adentraremos en el Barrio Copto, un crisol de religiones donde coexisten iglesias cristianas, sinagogas y mezquitas centenarias. Visitaremos la Iglesia Colgante, la Iglesia de San Sergio, donde se encuentra la cripta en la que la tradición sitúa el lugar donde se refugió la Sagrada Familia en huída a Egipto. Terminaremos con la visita a la Sinagoga de Ben Ezra, lugares que forman parte del corazón espiritual del viejo Cairo. Más adelante, nos dirigiremos hacia la Ciudadela de Saladino, una imponente fortaleza medieval con vistas panorámicas de la ciudad. En su interior se alza la emblemática Mezquita de Alabastro, construida por el sultán Mohamed Ali.
Finalizaremos el recorrido con un paseo por el bazar de Khan el-Khalili, un laberinto de callejuelas y tiendas centenarias donde se respira la esencia de El Cairo antiguo. Tiempo libre para compras o para disfrutar del ambiente local. Al finalizar, regreso a la motonave. Cena y alojamiento.
Desayuno a bordo. Hoy es el último día de tu fascinante viaje por Egipto, un recorrido repleto de historia, cultura y descubrimientos. Después de un delicioso desayuno, comenzamos la jornada con un traslado al aeropuerto de El Cairo, donde tomarás tu vuelo hacia Madrid o Barcelona para regresar a casa. Este es el momento para reflexionar sobre todo lo vivido y absorber la magnitud de lo que has aprendido.
Aunque el viaje llega a su fin, el legado de Egipto permanecerá contigo mucho tiempo. Durante tu recorrido por tierras egipcias, has caminado por los pasillos de algunas de las maravillas arquitectónicas más grandiosas de la humanidad. Has estado en las majestuosas pirámides de Giza, has recorrido los templos de Luxor y Karnak, y has sido testigo de los misterios de las tumbas faraónicas en el Valle de los Reyes. Cada sitio que visitaste tiene siglos de historia que nos hablan de una civilización que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una de las más influyentes en el mundo.
El Cairo, la ciudad que combina la modernidad con la tradición, te ha dejado una profunda huella. Con su vibrante vida urbana y sus antiguos monumentos, el Cairo te ha mostrado cómo las grandes civilizaciones del pasado siguen dando forma a la vida cotidiana del presente.
El Nilo, que has navegado durante tu crucero, ha sido el corazón de Egipto desde tiempos inmemoriales. Este río, conocido como la “arteria vital” del país, ha sido testigo de la vida y el esplendor de los faraones, y sigue siendo esencial para la economía y la cultura de Egipto en la actualidad.
La historia de Egipto es una historia de poder, espiritualidad, y misterio. Desde los monumentales templos construidos para honrar a los dioses hasta las pirámides que se erigen como eternos guardianes de las almas de los faraones, todo en Egipto tiene un propósito sagrado y simbólico.
Mientras tomas el vuelo hacia Madrid o Barcelona, puedes mirar por la ventana y recordar los momentos más destacados de tu viaje. Quizás la imagen de las pirámides al atardecer, o el relieve de las tumbas que escondían secretos durante siglos, aún permanezca viva en tu mente. O tal vez recuerdes las historias que los guías te contaron sobre la vida cotidiana en el antiguo Egipto, y cómo los egipcios lograron crear una civilización tan avanzada.
Recuerda, tu viaje a Egipto no solo te ha permitido ver monumentos, sino también comprender la profundidad de una cultura milenaria que dejó un impacto duradero en el mundo. Aunque hoy tomes tu vuelo de regreso, Egipto siempre será parte de ti, con su magia, misterio y legado eterno.
| Categoría Oro | |||
|---|---|---|---|
| Temporada | Tipo Habitación | ||
| 10 de marzo de 2026 | Triple | Doble | Individual |
| Con vuelos | 8665 € | 8741 € | 12033 € |
| 05 de abril de 2026 | Triple | Doble | Individual |
| Con vuelos | 8665 € | 8741 € | 12033 € |
| 01 de mayo de 2026 | Triple | Doble | Individual |
| Con vuelos | 8167 € | 8240 € | 11079 € |
| 31 de agosto de 2026 | Triple | Doble | Individual |
| Con vuelos | 8756 € | 8828 € | 12052 € |
| 26 de septiembre de 2026 | Triple | Doble | Individual |
| Con vuelos | 8756 € | 8828 € | 12052 € |
| 22 de octubre de 2026 | Triple | Doble | Individual |
| Con vuelos | 9375 € | 9447 € | 13061 € |
| 12 de noviembre de 2026 | Triple | Doble | Individual |
| Con vuelos | 9375 € | 9447 € | 13061 € |
* O similares.
- Este circuito opera únicamente en las fechas señaladas.