Amman: la capital de Jordania, es una ciudad de peculiar distribución y aspecto. Levantada sobre colinas, sus construcciones, de aspecto moderno, están hechas en su mayoría utilizando bloques de piedra de color blanco, beige y ocre. Su nombre actual deriva de su antigua denominación como Rabbath Ammon, cuando era capital de los amonitas, en torno al 1200 a. C. Con el paso del tiempo, la ciudad vio llegar a sus tierras numerosos conquistadores, desde Alejandro Magno (332 a. C.), o Ptolomeo II, que le dio el nombre de Filadelfia, a los árabes en el 635 d. C. Para entonces, la ciudad ya estaba en declive, aunque continuó teniendo cierta importancia durante la época de los omeyas. Sin embargo, y durante muchos siglos, hasta la llegada del sultán Abdu-l-Hamid en 1878, Amman quedó bastante abandonada. La moderna ciudad de Amman, tal y como la conocemos, fue fundada por el rey Abdullah durante la I Guerra Mundial, convirtiéndose en capital del país en 1950.